Yvonne Mayer, empleada en una mutual de la ciudad sudafricana, participó el primer día del Mundial, en una competencia entre fanáticos adeptos a la vuvuzelas, las inefables cornetas de plástico que logran sonidos agudos de altos decibeles.
Al parecer, ella hizo la suficiente para lastimar su garganta, y pasó los siguentes tres días convaleciente. Pobre!
Ya saben lo que pasa por soplar demasiado fuerte la vuvuzela...
No soples!
Lo dijo CyB el sábado 19 de junio de 2010Cada cosa en su lugar: Mundial Sudafrica 2010, Noticias de MinutoUNO
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3 que pasaron por acá regatean el precio:
todos sabemos que hizo con la vuvuzela...
Que me sople la vuvuzela de carne
y dale maraca maraca maraca maraca y dale maraca maraca maraca...
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