El simulador

el martes, 23 de junio de 2009

Ponele la firma que el viejito abatatado por la vida, frágil y enclenque que subió al tren una estación después que vos y al que alguien caritativo le cedió el asiento para que la turba de argentinos camino al trabajo en hora pico no aplastara sus delicados huesos, al llegar a la terminal va a cobrar vida cual super héroe disfrazado y con su choto bastón se va a abrir camino hasta bajar del vagón antes que vos, que estabas más cerca de la puerta.

5 que pasaron por acá regatean el precio:

Julia... dijo...

Le pongo la firma. Por eso las personas de la tercera edad no deberían tener derecho al transporte público.

WaitMan dijo...

Cierto.
Y ni que hablar si ahondamos un poco en el pasado de esos viejitos tiernos y dulces.

Rencoroso dijo...

El zorro sabe por zorro, pero más sabe por viejo.

Cuando usted sea un viejito chotón, facilmente sabrá el preciso momento en el cual pararse del asiento para no perder importantes segundos esperando frente a la puerta, a que esta se abra.

La sabiduría de los ancianos, vió?
Saludos.

Rencoroso dijo...

(Me olvidé)

MOCOSO INSOLENTE!

Gran Lady dijo...

Más que cierto. Y de las embarazadas truchas mejor ni le cuento.