Te ves buena

el miércoles, 18 de febrero de 2009

Venía en subte mirando los zapatos del tipo que tenía sentado enfrente.
Entre dichos zapatos se interpuso una pollera larga, con rayas horribles en diversos tonos de violeta, celestes y azules.
Levanto los ojos y veo una remera violeta espantosa envolviendo una barriga considerable, que su dueña cubría a medias con un bolso negro.
Miro a la mina, le hago un gesto de cederle el asiento y me dice que no.
Yo bajo la vista para volver a mirar zapatos ajenos, pero llego a ver de reojo como la pobre mina mete panza y me cago de risa.

2 que pasaron por acá regatean el precio:

pillow of winds dijo...

Muuuuy mal!

Las embarazadas no dudan un segundo en pedir el asiento, aún cuando la panza no se nota.

La mejor solución es no ofrecer el asiento "ante la sospecha de embarazo".

Las viejas suelen hacer escándalos por "potenciales embarazadas", que terminan no siéndolo.
"Un asiento para la chica acá, que está embarazada!"
"Ay, nena, pedí el asiento"
Y otro par de hits del transporte urbano.

No hay necesidad de ir por el subte haciendo sentir mal a la gente, che.






Y sí, a mí me pasó una vez y odié a la vieja forra que no entendía el concepto de remera corte princesa.

M. (Una Ramera) dijo...

a mi una vez me ofrecieron el asiento. ¡pero juro que no estaba tan gorda! yo no sé si fue la postura o qué, pero ni en pedo parecía embarazada.

la odié a la mina esa q me confundió, y siempre la recuerdo llamándola "conhuda", asi que seguro que alguien te está diciendo conchuda en este momento... igual, ¡lo que vale es la buena intención!